INTRODUCCIÓN
En la sesión práctica del miércoles 18 y el miércoles 25 trabajamos la teoría del color, centrándonos en el círculo cromático y en la obtención de colores que no aparecen directamente en él, como los marrones y los grises.
En primer lugar, analizamos los colores principales, siendo estos el amarillo, el magente y el cian, ya que apartir de ellos se forman todos los demás. Después, estudiamos los colores secundarios, que se forman mediante la mezcla de los primarios.
Además, uno de los aspectos que más nos llamó la atención fue que colores presentes en nuestra vida como el marrón, no aparecen en el círculo. Esto nos llevó a comprender que es un color que debe obtenerse mediante mezclas. De hecho, el objetivo principal de la actividad era aprender a crear marrones y grises cromáticos para aplicarlos después al paisaje de Súper Mario.
También reflexionamos sobre la presencia del color en la realidad. Por ejemplo, en la naturaleza no encontramos colores tan intensos como los que utilizamos en pintura, sino tonos más suaves o con mayor cantidad de blanco. Esto nos ayudó a entender que, al pintar un paisaje no podemos usar colores puros, sino que hay que modificarlos y adaptarlos.
Por último, planteamos una idea súper importante: en muchas ocasiones los colores que percibimos tienen una gran cantidad de blanco, por lo que los tonos más realistas del círculo los encontramos en las zonas más claras. Por ello, en el paisaje de Súper Mario no usamos colores como el cian directamente, sino versiones más claras y suaves.
DESARROLLO
CÍRCULO CROMÁTICO
Durante la sesión realizamos nuestro propio círculo cromático, lo que nos permitió entender de forma práctica cómo se organizan los colores.
Comenzamos con los colores primarios como base, siendo estos el cian, el magenta y el amarillo. A partir de ellos, mezclamos para obtener los secundarios: verde (cian+amarillo), naranja (amarillo+magenta) y violeta (magenta+cian)
Posteriormente, completamos con los terciarios, que surgen de la mezcla entre un color primario y uno secundario cercano. Esto nos permitió crear transiciones más suaves entre los colores.
Un aspecto destacable fue la gestión del tiempo: al principio trabajamos con más calma , pero a medida que avanzábamos tuvimos que ser más rápidos y precisos en las mezclas.
FORMACIÓN DE MARRONES Y GRISES
También, trabajamos la creación de colores que no aparecen en el círculo cromático: los marrones y los grises.
Esto lo hicimos a través de tres barras de color:
-Magenta+verde: al mezclar estos colores complementarios, se neutralizan y aparecen tonos marrones y grisáceos.
-Cian+naranja: ocurre lo mismo, generando colores más apagados y cercanos al gris.
-Amarillo+violeta: produce tonos ocres y marrones más claros u oscuros.
Nosotros comprendimos que estos colores se forman porque se mezclan colores complementarios, se combinan los primarios y se reduce la saturación.
INTENTO DE CREACIÓN DEL PAISAJE DE SÚPER MARIO
Finalmente, aplicamos todo lo aprendido en la realización de un paisaje.
1.Boceto inicial: primero realizamos el dibujo de forma sencilla, donde organizamos los elementos principales.
2.Aplicación de color: después comenzamos a pintar usando colores y mezclas apropiados para cada elemento.
-Usamos colores de base para cada zona (azul, verde, rojo…)
-Realizamos mezclas para obtener tonos más realistas, especialmente marrones para el suelo.
-Añadimos blanco para suavizar los colores, ya que en el modelo no aparecen colores puros.
-Aplicamos diferentes intensidades para crear volumen y profundidad.
Además, utilizamos el contraste para destacar elementos importantes como el personaje o ciertas estructuras.
CONCLUSIÓN
En esta actividad hemos aprendido a construir el círculo cromático, a mezclar colores y a obtener tonos más complejos como los marrones y los grises. Además, hemos aplicado estos conocimientos en la creación de un paisaje, lo que nos ha permitido entender la importancia del color en la representación visual.
Personalmente, esta actividad me ha parecido muy interesante y útil, ya que no solo hemos trabajado la teoría, sino que la hemos llevado a la práctica. Me sorprendió especialmente descubrir que muchos colores que utilizamos habitualmente no existen como tal en el círculo cromático y que es necesario crearlos mediante mezclas.
También me llamó la atención la importancia de no usar colores puros, sino adaptarlos para que resulten más realistas.
En Educación Primaria desarrollaría esta actividad de forma más dinámica y adaptada a la edad del alumnado.
Primero trabajaría el círculo cromático de forma sencilla, mediante juegos y mezclas básicas. Después, introduciría actividades prácticas donde los alumnos experimenten con colores, por ejemplo creando sus propios tonos.
También incluiría actividades como pintar paisajes o dibujos conocidos (como el de Super Mario), ya que esto resulta motivador para los niños.
Además, sería importante hacerlo de forma inclusiva, teniendo en cuenta que algunos alumnos pueden tener dificultades para distinguir colores (como en el caso del daltonismo). Por ello, no basaría las actividades únicamente en el color, sino también en formas, contrastes y otros elementos visuales.
En definitiva, lo enfocaría como un aprendizaje práctico, creativo y accesible para todo el alumnado.








